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Antonio Jesús Yuste Navarro: "

Cieza.es | 5 de agosto de 2021 a las 12:10

Asegura que está en el momento más dulce de su vida. Y es que el trabajo y la vida personal le sonríen, está muy enamorado de su mujer y a sus 30 años va a disfrutar por primera vez de la paternidad. Tiene un pie en su taller de imaginería, y otro en el atrio de la basílica de la Asunción, adonde irá este sábado, a las 21.45 horas, para proclamar la Feria y Fiestas de San Bartolomé 2015.

Antonio Jesús Yuste Navarro (Cieza, 1985) respira tranquilidad y confianza ante el acto del pregón. Sin embargo, viendo la expectación creada en torno a su nombramiento, nada parece indicar que las cosas vayan a cambiar, y que este joven escultor e imaginero deje de vivir inmerso en una nube de cariño. En palabras suyas, "es un honor recibir este nombramiento de la Hermandad de San Bartolomé".

Yuste, feliz por la designación, recuerda que cuando recibió la noticia de boca de la presidenta de la Hermandad de San Bartolomé, Laura Villa, el mundo se le vino encima. "Al principio quise morirme. Incluso me negué por la responsabilidad que conlleva. Mi oratoria es limitada; yo me defiendo mejor con las manos". Y es que él nunca se imaginó pregonero de las fiestas patronales: "Siempre piensas que podrías serlo de la Semana Santa de Cieza, pero no de la feria. No entraba en mis planes".

Trató de llenar su tiempo libre para no pensar en el nombramiento. No obsesionarse con una responsabilidad que parecía cercana. Después, en casa, comprendió que eso era lo que le había tocado vivir. "Fue entonces cuando asimilé el nombramiento. No olvidaré aquel 7 de julio, día de San Fermín". Mejor o peor, todos los pregoneros han afrontado el reto, a veces con ilusión o con preocupación, o con incertidumbre por no saber qué les deparará un día tan señalado.

El pregonero de la feria contagia la chispa de la ilusión, de sonrisa fresca y turnos de voz serenos que revelan su especial personalidad. "Me siento un privilegiado. No puede existir experiencia más satisfactoria que la de proclamar las fiestas de tu pueblo. Y encima llega en un momento dulce de mi trabajo. No es que haya alcanzado mi madurez, pero estoy en una etapa muy fructífera", explica. Parece sonrojarse ante el halago. No en vano, es uno de los mejores imagineros murcianos, requerido por hermandades y cofradías de dentro y fuera de la Región de Murcia.

Yuste conoció por primera vez el mundo que rodea la Feria y Fiestas en honor a San Bartolomé de la mano de su familia. De la mano que sus abuelos arrastraban para llevarle a los actos de la hermandad cuando era un niño. Con el tiempo, estas celebraciones se convirtieron en uno de sus momentos más esperados del año. "Mi familia va a estar muy presente en mi intervención especialmente mis cuatro abuelos, a los que nombraré durante la lectura. Tuve una relación muy estrecha con ellos; para mi fueron unos segundos padres".

Es inevitable preguntarse cómo va a ser el pregón de este año cuando este es el secreto mejor guardado: "Será breve, aproximadamente unos 25 minutos. No quiero un pregón largo, sino fresco, sencillo y directo con el fin de llegar al público. Confío en que los espectadores se identifiquen con mis recuerdos y anécdotas personales". Esa preocupación le ha servido para profundizar en los recodos más escondidos de su memoria y alumbrar algunos recuerdos infantiles asociados a estos días.

No es sencillo encontrar la armonía entre la imagen melancólica de la infancia, con sus juegos, hallazgos e ilusiones, y la imagen de los últimos días de agosto. Y como no es sencillo, tampoco es raro que Yuste no consiga desgranar recuerdos armónicos. "El texto ensalza la feria desde el punto de vista de mis vivencias personales, haciendo hincapié en los cambios que ha experimentado a lo largo de mi vida. Muchos de esos momentos son contados con picardía".

Ciezano de la cabeza a los pies, conoce bien el casco antiguo, en cuyas calles se ha criado. Y en su pregón hablará del barrio que conoció durante su infancia y juventud, un mapa humano e histórico que ha dibujado al detalle, mediante los recuerdos casi olvidados que han aflorado durante estas semanas. En este sentido, pretende que tengan una fuerza contagiosa y que transpiren autenticidad y vida. "Y que sean siempre más de lo que cuentan", apostilla.

Preguntado sobre si cambiará su forma de esculpir con un niño en brazos, contesta: "Yo seguiré siendo imaginero. Da un poco de vértigo porque dicen que los padres primerizos suelen pasarlo peor. Pero estoy como loco por que nazca". Finalmente, conocedor de las fiestas, y ante un futuro difícil de predecir, Yuste es optimista: "Hay que revitalizarlas". Además del llamamiento a sus vecinos para disfrutarlas, también urge a los ciezanos "para recuperar su plena participación en estas celebraciones".