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Distinción de la Gran Cruz de Caballero de Santiago a Nuestro Padre Jesús de Medinaceli por su 75 aniversario

Cieza.es | 29 de febrero de 2020 a las 11:35

Por su propia naturaleza, la fe supone un sentimiento profundo subyacente, a veces sobrecogedor. Esa es la cualidad más potente que un ciezano puede encontrar en la venerada imagen de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli. La talla en madera policromada, de Francisco Palma Burgos, guarda muy bien su historia. Atrae a mayores y jóvenes desde que llegara a Cieza en 1945. Una larga tradición se ha encargado de enraizar profundamente en muchos devotos gracias a la labor de la Cofradía de la Esclavitud de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli. Cada primer viernes de cuaresma, y este año coincidiendo con el 75 aniversario, los ciezanos acuden a reavivar los rescoldos de su fe.

Una misa celebrada en la iglesia de San Joaquín, oficiada por el sacerdote Rafael Martínez, fue el acto previo del vía crucis de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli con ocasión del primer viernes de cuaresma. Esta tradicional cita es una demostración de la enorme fuerza de la fe, unida a la devoción hacia este Cristo. Lo cierto es que, desde siempre, los ciezanos acuden sin falta a su encuentro. No se quedan atrás en fervor religioso los hermanos de la Cofradía de la Esclavitud de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli. Decir que la venerada imagen lleva tres cuartos de siglo entre nosotros es una obviedad, pero está llena de significado. En ese tiempo la talla de Francisco Palma Burgos ha reforzado su presencia en este tiempo litúrgico. Y lo es gracias a la labor de la hermandad que lleva su nombre. Mucho se ha escrito y se escribirá sobre su presencia en la antesala de la Semana Santa. Porque es absolutamente extraordinario y digno de análisis la pujanza del fervor existente.

En el transcurso de la función religiosa Nuestro Padre Jesús de Medinaceli fue distinguido por la Hermandad de Anderos de Nuestra Señora de la Salud (Archena) con la medalla de la Gran Cruz de Caballero de Santiago, la máxima distinción otorgada por la Asociación Nacional de Guardias Civiles, Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad del Estado y Víctimas del Terrorismo 'Marqués de las Amarillas'. La imposición de esta distinción correspondió al presidente de la mencionada hermandad que tiene su sede en el Balneario de Archena, José María Gómez. Y es que ambas cofradías mantienen un hermanamiento desde hace muchos años. Presidió el acto, junto a la concejala de Museos, Conchi Villa, el presidente de la Cofradía de la Esclavitud de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, Pascual Bermúdez. Con ocasión del aniversario, y aprovechando la presencia del Cristo de la Salud en el altar mayor, también se le impuso la misma medalla al Crucificado, a cargo del director de Marketing del Balneario de Archena, Alfonso Vilaseca.