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Ascopas pone sobre las tablas del Teatro Capitol un espacio inclusivo en el que todos caben

Cieza.es | 19 de diciembre de 2019 a las 12:46

Las personas hacen cosas hermosas sobre un escenario. Se vuelven valientes, creativas y gráciles. La libertad que da el hecho de dirigirse al público hace que nuestra verdadera forma de ser y actuar salga a la luz. Uno de los aspectos más fascinantes del teatro es ver el comportamiento del ser humano y reconocernos iguales dentro de nuestra diversidad. La Asociación Comarcal de Padres y Protectores de Personas con Discapacidad Psíquica (Ascopas) lleva muchos años regalando a los ciezanos un espectáculo protagonizado por personas con discapacidad intelectual y creando un espacio inclusivo en el mundo cultural.

Para la inmensa mayoría de los ciezanos las asociaciones que trabajan en el ámbito de la discapacidad constituyen un motivo de orgullo común. Es reconfortante que esa convicción haya permanecido intacta durante tanto tiempo, porque algunas de estas entidades acumulan varias décadas de implantación en el municipio. Si hay motivos de orgullo es porque se sabe y se reconoce que en el alumbramiento de esas asociaciones hubo mucho más que una mera implicación de los padres en elevar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual, defendiendo sus derechos y dignidad personal y promoviendo su desarrollo social. Es el caso de la Asociación Comarcal de Padres y Protectores de Personas con Discapacidad Psíquica (Ascopas) cuyos usuarios del centro de día y alumnos del centro educativo CPREE El Buen Pastor ofrecieron este lunes una adaptación de la película de animación de Disney 'La sirenita'.

El Teatro Capitol se llenó de magia para poner en escena 'Bajo el mar' que cuenta la historia de Ariel, una joven sirena, hija del rey Tritón, a la que le encanta el reino de los humanos. Los actores emocionaron con su manera de interpretar a Ariel, a la malvada bruja Úrsula y hasta el mismísimo cangrejo Sebastián. Y es que todos ellos, incluidos los figurantes, dieron vida a los célebres personajes, representando en directo la película a modo de musical. El público disfrutó de lo lindo con la naturalidad y el desparpajo de los actores, unido a la caracterización de los personajes, la cuidada puesta en escena y el trabajo en la adaptación del clásico de Disney. Para todos los que no pudieron disfrutar del espectáculo, ya que sólo pudo verse en el estreno del Teatro Capitol, Ascopas ya ha anunciado que lo representará próximamente en distintos centros educativos de la localidad.

Otro año más, volvió a resultar aleccionador comprobar cómo a través de la puesta en escena de un cuento, los alumnos del colegio y los usuaros del centro de día de Ascopas, apoyados por monitores y voluntarios, contagiaron su ilusión al público que acude a esta cita que forma parte de la programación del Día de la Discapacidad y el Voluntariado. Y es que llevan sorprendiendo en los últimos años a padres y familiares con montajes singulares y personalísimas versiones musicales de clásicos como 'Blancanieves y los siete enanitos', 'Alicia en el país de las maravillas', 'El mago de Oz', 'Pinocho' o 'Sonrisas y lágrimas'. Tanto la platea como el anfiteatro de llenaron de espectadores deseosos de arropar 'Bajo el mar' cuyo resultado fue recompensado con aplausos y ovaciones. Y es que la representación fue la prueba de que, con apoyo, la capacidad es cuestión de voluntad.

La escenografía contribuyó de forma notable en una esforzada experiencia hacia la superación de cerca de cincuenta niños y adultos de atención especializada. Y una vez más, las coreografías se convirtieron en los momentos más aplaudidos. Es una obra en la que se habla poco y se cuenta mucho, casi con miradas cómplices, con escasos diálogos y mucho entendimiento. En realidad, no es que se hable poco, sino que se hace de forma natural, como si nada pasara, pero se sobreentiende que todo está pasando. Y es que la mayoría de los protagonistas son niños que tienen dificultades de lenguaje. Se plantea como una actividad cuya pretensión es involucrar en el proceso creativo a criaturas con discapacidad física, psíquica o sensorial y sensibilizar al público sobre su situación, que no es otra que personas con unas necesidades especiales que tienen que ser atendidas.