Ayuntamiento

Un mercadillo medieval en un marco perfecto para retrotraer a ciezanos y visitantes al siglo XV

Cieza.es | 11 de mayo de 2019 a las 17:49

Las calles del casco antiguo, donde está instalados estos días los puestos, son un continúo ir y venir de público dispuesto a aprovechar este fin de semana -este domingo por la noche cierra sus puertas- para realizar compras y disfrutar del extraordinario ambiente festivo que reina en el mercadillo medieval. Veinticuatro horas después de que el contador se pusiera en marcha y las Fiestas del Escudo `La Invasión' se dieran por inauguradas, cientos de personas se han dado ya una vuelta por la Baja Edad Media.

Resulta llamativo comprobar cómo a través de los años, las personas, que trabajan para que el mercadillo medieval sea una realidad, contagian su ilusión al público que acude a las Fiestas del Escudo `La Invasión.Y es que su participación es vital para que ciezanos y visitantes tengan la sensación de que retroceden en el tiempo hasta el medievo. Por eso la presidenta de la Hermandad de San Bartolomé, Laura Villa, que apoyó este viernes por la tarde con su presencia la apertura, animó desde allí al público a acercarse a los puestos, que echarán el cierre el domingo por la noche.

Se trata de una iniciativa abierta a la innovación, que este año, conscientes sus organizadores de que la fórmula de ediciones anteriores era mejorable, se renueva con la incorporación del denominado 'Tardeo y copas en la plaza Mayor'. Hasta este domingo, los asistentes podrán tomar sus combinados en una zona habilitada delante de la fachada del Ayuntamiento y ver las actividades programadas por kábilas y mesnadas. Empezando por las degustaciones de té y pastas, a cargo de la kábila Andelma, y 'mayorajitos' regados con vino, gentileza de la mesnada Caballeros y Damas Fronteros, en la tarde de este mismo sábado.

Al margen de otras actividades, y como las calles aledañas a la plaza Mayor no pueden quedar al margen, la jornada de esta tarde estará dedicada a los actos del simulacro de invasión toma de rehenes. Pero las fiestas continuarán su marcha y el domingo vivirán otro de sus días grandes co nmuchísimas citas desde la mañana hasta la tarde, con el gran desfile de moros y cristianos. Y para hacer más llevadera la esperada, un mercadillo medieval para tropezarse con caballeros, doncellas, juglares, artesanos y cetreros. Y es que es un complemento a los moros y cristianos que atrae por su vistosidad y su exquisita gastronomía.