Ayuntamiento

Que toda la actividad política esté orientada al bien común

Cieza.es | 9 de mayo de 2019 a las 12:03

En un momento de inquietud social, cuando no desasosiego, ante el clima político en España y muy especialmente a raíz de las últimas elecciones generales, los once candidatos a la alcaldía de Cieza acudieron este lunes al Teatro Capitol para participar en una mesa redonda organizada por el Foro por el Pensamiento y el Diálogo. Incomparable marco, con un aforo de 653 butacas que se ocuparon en algo más de dos tercios de la sala, para exponer ideas sobre el vigor de sus respectivos programas electorales. A pesar del formato, la expectación levantada demostró que la iniciativa impulsada por el colectivo que preside José Piñera continúa surtiendo efecto tras el éxito alcanzado en 2015. Una nueva oportunidad de cómo se puede hablar de política municipal, en la que unos prometieron lo que les vino en gana y otros se ciñeron a sus respectivos programas de partido. No hay que olvidar que los ciudadanos piden a los políticos un verdadero compromiso en la consecución del bien común, que exige tanto la preparación profesional como un auténtico rigor ético y moral. El encuentro de ayer será sin duda un paso importante, pero en un camino al que todavía le quedan muchos escalones antes de depositar el voto el próximo 26 de mayo. Se inicia ahora un periodo de elecciones en el que las responsabilidades sociales se pondrán a prueba. Dependerá de ellas encontrar a aquellos representantes que mejor puedan acometer los desafíos que Cieza tiene por delante.

Si hace cuatro años fue el profesor y columnista Bartolomé Marcos quien moderó la mesa redonda, una de las actividades realizadas por el Foro por el Pensamiento y el Diálogo de Cieza, en esta ocasión ha sido el periodista Antonio Semitiel el protagonista. El director de Comunicación de la UCAM fue el encargado de presentar el encuentro político, en el que agradeció la presencia de los once candidatos a la alcaldía de Cieza y alabó "la gran iniciativa" del colectivo que dirige José Piñera.

Por este orden, y ocupando el escenario en forma de semicircular, estaban Pascual Lucas (PSOE), Manuel Egea (Partido Popular), Jesús Moreno (Somos Región), Óscar Verdejo (Ciudadanos), Francisco Saorín (Izquierda Unida-Verdes), José Luis Vergara (Ciudadanos Centristas Ciezanos), Pilar Martínez (Podemos), Guzmán Florentino Valero (Acción Murcia), Francisco Alfredo Guardiola (Partido Independiente por Cieza),  Juan Antonio Piñera (Vox) y Antonio Ortega (Falange Auténtica).

A falta de tres días para el comienzo de la campaña electoral, era el momento de acelerón inicial y de darlo todo: hacerse acompañar en el auditorio por presidentes regionales de partido, buscar un elemento diferenciador en su apelación a la confianza, convencer de que no viven de espaldas a los problemas de los vecinos o poner en evidencia que no existe suficiente presión social para que las formaciones políticas pongan las prioridades en materia municipal en la cabeza de los programas electorales.

A lo largo de casi ciento ochenta minutos, tuvieron tiempo de desvelar sus promesas estrella como "una solución definitiva a la manzana del Cocodrilo" o "la construcción de un hotel de gran capacidad"; lanzar las frases lapidarias más adecuadas al momento como "su partido votó en contra del tercer puente en la Asamblea Regional" o adjudicarse logros del calibre de "el paro ha bajado en los últimos cuatro años en 1.200 personas". Algunos de ellos no se dejaron nada en la recámara y mostraron incluso hasta fotografías sobre la situación del municipio.

Lo de anoche fue consensuado hasta lo más difícil de consensuar: que la mesa redonda no superara el límite de las once de la noche, según confesó el propio moderador. Consensuados los temas, consensuados los tiempos, pero en lo único que intervino el azar fue en el orden de intervención de los invitados, que se hizo por sorteo. Algunos de ellos se prepararon muy bien los deberes: se sabían las cifras, los ejes de sus programas e incluso los puntos débiles de los tres candidatos que han gobernado en coalición durante la actual legislatura.

Con calma y solidez, a lo largo de los turnos de presentación de dos minutos de duración, desgranaron sus mensajes: lo que han hecho y lo qu evan a hacer, en el caso de los tres candidatos que han tenido responsabilidades de gobierno, y lo que preocupa y sus soluciones, en el caso de las restantes candidaturas. Todos ellos expusieron, unos con mayor o menor soltura, la visión de su proyecto de Cieza para el futuro: el empleo, los servicios públicos, el turismo, la educación o la cultura.

Ya en el primer bloque, el relativo al económico agrícola e industrial, algunos de los intervinientes se preguntaban si "queremos continuar por la misma senda o cambiar de rumbo porque no se puede prolongar los mismos errores y las mismas ideas, por lo que se necesita una política para atraer empresas, potenciar la agricultura y simplificar el papeleo para montar un negocio". Tras el segundo bloque, el de las políticas educativas, culturales y deportivas, avanzaba una mesa redonda que fue perdiendo fuelle.  

Sin embargo, ninguno de los candidatos alertó de la creciente insatisfacción que sienten los ciezanos hacia las instituciones, una "desafección"de la que no se libra ni el Ayuntamiento como institución, ni sus representantes municipales. Por ello, resulta inaplazable la regeneración institucional y la búsqueda de representantes en los que los ciudadanos puedan reconocerse e instituciones al servicio de los vecinos. Cabe recordar que la representación clásica de la democracia es una casa de cristal en la que sus inquilinos son visibles en cada instante y desde cualquier esquina.

Claro, que para imagen inolvidable la del candidato de IU-Verdes deseando suerte a sus compañeros y levantándose para estrechar la mano a cada uno de ellos cuando hizo uso de su turno final. Partiendo del reconocimiento de los propios invitados de que fue un acierto organizar de nuevo este encuentro, Semitiel dio por concluida la mesa redonda. Los cronometrados turnos de intervención dieron paso a los saludos y a los posados fotográficos sobre el escenario.Y la gran pregunta que quedó flotando es si la mesa redonda ha interesado a una doliente sociedad ciezana, como diría Unamuno.