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La Cofradía de la Oración del Huerto y el Santo Sepulcro homenajea a Bartolomé Herrera Valles por su trayectoria nazarena

Cieza.es | 14 de abril de 2019 a las 13:39

En el cuarto banco de la capilla del Colegio Divino Pastor se encuentra un nazareno emocionado, expuesto a una sencilla y emotiva presentación que traza el perfil humano de un procesionista de la cabeza a los pies -como suele decirse en estos casos-con más de medio siglo entregado a la Semana Santade su pueblo. En el cuarto banco del pequeño templo llora Bartolomé Herrera Valles, testigo de primera fila de todo lo que la Cofradía de la Oración del Huerto y el Santo Sepulcro ha vivido en los últimos tiempos. Cuesta verlo visiblemente emocionado cuando lo habitual en él es que te reciba con una sonrisa de niño zangolotino, como si lo hubiéramos pillado en mitad de una travesura. Exactamente una década después de recoger el título de Nazareno del Año 2009 recibe otro honor, Dormi del Año, para la trayectoria de una persona sencilla, bonachona y muy querida en su hermandad. Ni siquiera él se lo creía. Pero, además, para quien lo ignore o no lo recuerde, es, también, hijo de uno de los fundadores de esta hermandad nacida en 1943, inolvidable figura que supo dejar en esta institución su huella imperecedera. Rapao padre estaba predestinado para hacer historia.

Ayer, Bartolomé Herrera Valles fue el protagonista del acto organizado por la Cofradía de la Oración del Huerto y el Santo Sepulcro ya que recibió el Dormi del Año al final de la misa en sufragio por las almas de los hermanos difuntos, oficiada por el consiliario de la Junta de Hermandades Pasionarias (JHP), José Antonio García, en la capilla del Colegio Divino Pastor. El presentador Pascual Santos no se anduvo con modestias. Teniendo en cuenta la importancia del galardón y la relevancia de una cofradía como esta dentro de la Semana Santa de Cieza, fue todo un honor para Herrera recibir el reconocimiento de sus hermanos cofrades. Ha querido, así, destacar la trayectoria de más de medio siglo entregado a las procesiones y, a la vez, rendir el justo homenaje que merece una persona tan querida y respetada. Eso supone también valorar la importancia que posee para la cofradía los afectos. Nadie gestiona tan bien el cariño de los suyos como Bartolo el 'Rapao'. Porque es el representante de una forma de entender el sentir nazareno de la que ya quedan muy pocos.

Con el eco lejano del galardón Nazareno del Año 2009, felizmente compartido con Antonio Villa Aroca y José Antonio López Ramos, todavía muy presente en su memoria, Herrera volvió a sentir la admiración de la familia nazarena. Un tributo al que el presidente de honor de la Cofradía de los Dormis, José Penalva, tampoco ha sido ajeno, y de nuevo este año, como ya lo hizo en 2009, celebró como propio. Lleno absoluto en la capilla de las hermanas Capuchinas porque nadie quiso perderse el homenaje al que fuera vicepresidente durante más de una década y directivo a lo largo de un cuarto de siglo, pero tampoco el momento de rememorar, en la voz de Santos, el círculo de amistades del añorado Rapao padre: Antonio Galindo, Diego Ortega 'Peperre' y Pepe 'Gige'. Mucho más relajados, y encantados de ver a Bartolomé Herrera, estaban su mujer, hijos y nietos. El presidente de la JHP, Joaquín Diego Gómez; el Nazareno del Año, Antonio Lucas, y el pregonero de la Semana Santa, Antonio Morales, entre otros muchos, tampoco dejaron pasar la ocasión de apoyar con su presencia al galardonado. El nombramiento estuvo presidido por el presidente de la cofradía organizadora del acto, Antonio Gómez.


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