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Poesía destilada de la pintura

Cieza.es | 17 de diciembre de 2018 a las 11:34

El último trabajo de Manuel López es lo que muchos intentan y pocos logran: un poema cromático. Un cara a cara con ese universo pictórico cuya armonía es fruto de la tierra, el individuo y el cosmos. Y es que una vez más vuelve a centrar su atención en una misma vertiente que el imaginario del pintor ciezano edifica, obsesiva e insistentemente, en torno a esos tres elementos. El saber de un artista y la manera de transmitir una forma de crear que sea agradable a los sentidos. En suma, una invitación a querer y apreciar más el arte.

El pintor ciezano Manuel López tiene nuevo trabajo y, como es natural, su deseo es mostrarlo al público. Hace mucho tiempo que expuso por primera vez y, sin embargo, siente que está "empezando". Es algo que le ocurre con cada nueva exposición, y ya van unas cuantas. También con la última, 'Colección alambique', que se podrá visitar hasta el 6 de enero en el Museo Siyâsa, donde ofrece un recorrido plástico por la iconografía de su trayectoria. Aquí se ve una obra con vocación de comunicación para expresar con su característico lirismo sus reflexiones en torno a la existencia.

El alambique o alquitara es un aparato utilizado para la destilación de líquidos mediante un proceso de evaporización por calentamiento y posterior condensación por enfriamiento. A su manera de ver, "desde mi tapia se me antoja la vida como un alambique donde he ido depositando los hollejos de mi día a día y destilando el licor del Manuel López que soy". Es su personalísima forma de meditar sobre cómo la vida se destila en un cuadro, un juego de contrastes entre la realidad y el idealismo onírico. Cada una de las piezas, de gran fuerza expresiva, destaca por su capacidad para responder a preguntas sobre la propia condición humana.

En todas sus muestras se anticipa el núcleo temático de su creatividad. La tierra, el individuo y el cosmos trazan un surco vertebral en el hacer de López, el más prolífico sin duda entre sus grandes elementos iconográficos, bien por encima de la mujer, las raíces o la naturaleza. De igual modo, la deriva de su última obra hacia este proceso temático también es evidente en esta propuesta artística que forma parte de la programación 'Diciembre en el Museo Siyâsa'. Su nueva y esperada exposición lo es sobre su propio universo cuya unidad nace de la búsqueda de la armonía.

Como sucede en todos sus cuadros, en los que combina collage y acrílico, una cosa es lo que ve el espectador, con esa sensación de realidad e inteligente fantasía, y otra muy distinta la percepción que deja pasado los minutos. Sus obras parecen a simple vista composiciones evocadoras con colores de fondo, habitados por cuerpos humanos, plantas y elementos como el fuego y el agua. En sus manos, lo irreal se vuelve material, a pesar de mantener un vínculo onírico con los procedimientos constructivos. En palabras suyas, "idealizo la mujer con la creación y la naturaleza porque para mí es la musa creadora de la vida".

El observador se conmueve ante aquellas imágenes que transmiten una sensación de movimiento que trasciende el mero aspecto de las cosas y le inducen a imaginar cómo sería estar en ese mundo onírico. El poder del arte reside a veces en lo que no se ve. La ausencia invita a buscar y descubrir nuevas realidades menos evidentes y más imaginativas. No cabe duda de que el trabajo artístico de López tiene una fuerte carga poética. Y en él es el color, aplicado con maestría, el que produce las vibraciones de una irresistible atracción visual. Al final, el cuadro ofrece algo que no es una imagen o unas figuras, sino poesía destilada de la pintura.

'Mariposa tejiendo un astro', 'Tertulia de Sílfides', 'Maternidad sideral', 'Flor de adentro', 'Chamán jugando con fuego' o 'El sueño de Agnes' son algunos de los evocadores títulos de una colección que fue inaugurada este viernes por la noche por la concejala de Museos, Pilar Martínez, en compañía del director del Servicio Municipal de Museos, Joaquín Salmerón, y un amigo del propio artista ciezano llamado Didier Díaz. Entre los asistentes a la inauguración los pintores locales José Semitiel Segura, Juan Antonio Abellán Juliá y José Víctor Villalba.


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