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El comedor social de la Asociación Piedras Vivas llega a los 18.850 menús repartidos en lo que va de año

Cieza.es | 23 de noviembre de 2018 a las 11:46

La Asociación Piedras Vivas ha repartido el menú número 41.726 en el comedor social, ubicado en la calle Mesones, tras más de tres años de actividad en el municipio. La iniciativa, que fue promovida en 2016 por esta asociación laica que preside el sacerdote Mariano Caballero, permite que cada mediodía se proporcione una media de 80 comidas. Como el servicio de comedor funciona de lunes a viernes, los fines de semana se facilitan alimentos no perecederos de primera necesidad.

"Cuando empezamos en 2016, entregamos 443 comidas el primer mes de apertura, ahora, servimos unos 80 menús diarios, de lunes a viernes en horario de 11.00 a 16.00 horas, y también damos leche, galletas, zumos, pasta, conservas de pescado o comida precocinada para que los usuarios puedan pasar el fin de semana. Es importante señalar que debemos tener en cuenta si esas personas saben y pueden cocinar a la hora de facilitarles dichos alimentos", ha detallado Caballero.

Las cifras del total de menús repartidos a lo largo de estos tres años hablan por sí solas: 8.298 en 2016, 14.578 en 2017 y 18.850 en lo que va de año. Así lo recoge la memoria 2017-2018 que ha hecho pública la Asociación Piedras Vivas. Se trata de un proyecto destinado a personas que se encuentren necesitadas y/o en riesgo de exclusión social por cualquier motivo o circunstancia. "Las personas que se acercan a nuestra sede se sienten escuchadas, comprendidas y tratadas con la dignidad que merecen", apostilla.

Contar la historia de este comedor social no consiste en mostrar solo el lado de sus artífices, sino también la vida cotidiana de las personas que lo utilizan. Hablamos de vecinos empadronados en Cieza que sufren carencias alimentarias. Mejor o peor, todos han encontrado la mano tendida en Piedras Vivas, aliviando difíciles situaciones familiares o personales. Algunos son transeúntes o inmigrantes que están de paso; otros son parados sin subsidio que viven con angustia, o con incertidumbre, por no saber qué les deparará un futuro sin ingresos. Algunas son madres separadas y sin trabajo con hijos a su cargo.

A día de hoy, son 50 voluntarios cocineros y 6 voluntarios ayudantes de almacén los encargados de haber consolidado un proyecto que, en palabras de Caballero, "destaca por el gran aporte humano que tiene detrás, personas voluntarias en su totalidad que renuncian a un poco de su tiempo libre, dinero y otras comodidades en beneficio de los demás". Y es que se enorgullece de sacar adelante esta iniciativa con la ayuda de todos, dada la "enorme generosidad de los ciezanos. Yo me paso el año pidiendo para alguna cosa y siempre te dan. Es impresionante". Nada más admirable ni más necesario hoy en día.