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Carlos Hué García: "Cada uno de nosotros puede cambiar el mundo"

Cieza.es | 5 de diciembre de 2017 a las 12:58

El doctor Carlos Hué García desarrolló el eje central de la II Gala Cieza Ciudad Educadora con una charla sobre inteligencia emocional. El acto, celebrado el jueves en el Teatro Capitol con organización de la Concejalía de Educación, congregó a una nutrida representación de las comunidades educativas de los centros de la ciudad y estuvo presidido por el alcalde, Pascual Lucas. También acudieron la concejala de Educación, Manuela Fernández, así como la responsable de Administración General, María Jesús López, y los ediles Carmen Camacho, Enrique Fernández, Belén Corredor y Piedad Quijada.

El profesor aragonés asegura que no se pueden generalizar los problemas emocionales desde la educación infantil hasta la universidad. "Sin embargo, querría fijarme en los adolescentes, ya que la adolescencia es algo que quieren alcanzar pronto los niños y niñas y las emociones y sentimientos vividos en esta edad determina gran parte de la vida adulta. El problema más importante es la inseguridad que se manifiesta en una falta de un proyecto de vida personal y en la dificultad de saber establecer relaciones personales positivas; de ahí el alcohol, las sustancias y el ruido ensordecedor que les ayuda a estar junto a otros, aunque en muchos casos no exista entre ellos verdadera relación".

Cree que el origen e estos problemas "es muy variado; existen causas genéticas, clínicas, ambientales, familiares, etc. La respuesta más adecuada es entender que los desórdenes emocionales son parte de nuestra naturaleza humana. Y la mejor forma de abordarlos, que no de atajarlos, es, dejarlos que participen en las tareas familiares, escolares y sociales en función de su edad, fijándonos más en sus capacidades que en sus propias dificultades".

En su opinión, "contemplando nuestro entorno, nos encontramos, por un lado, padres y madres multifuncionales que no pueden dedicar mucho tiempo a sus hijos, que de alguna manera pueden pecar de no prestarles la atención necesaria y, por otro lado, padres y madres extremadamente protectores y guardianes constantes de sus hijos, que obstaculizan su correcto desarrollo y madurez. ¿Dónde está el punto de equilibrio? Como en todas las cosas, está en el medio y el medio consiste en 'querer y exigir'. Querer significa aceptarlos tal como son y ayudarlos en la medida que podamos; exigir significa no hacer por ellos las cosas que pueden hacer por ellos mismos. Y sobre todo, dejar el sentimiento de culpa a un lado. Este sentimiento interfiere y no nos deja actuar de una forma sana. Los padres multifuncionales suelen generar la culpa porque no dedican suficiente tiempo. Los padres hiperprotectores generan una culpa que les lleva a estar encima de ellos y hacer las cosas por ellos".

Hué envía un mensaje a las familias y al profesorado para que entiendan cómo calibrar correctamente su influencia e impacto sobre sus hijos: "La sonrisa en los niños y niñas, la alegría, la espontaneidad, la responsabilidad adecuada a su edad, la ilusión, la curiosidad, las ganas de hacer cosas nuevas y una positiva relación con sus iguales y con los adultos constituyen el único termómetro para conocer si nuestra actuación educativa tiene un efecto positivo en ellos. Y, por supuesto, no querer correr".

La Concejalía de Educación propuso con esta conferencia a los docentes ciezanos integrar la educación emocional en el proceso de aprendizaje y en el desarrollo integral del alumnado. La idea de la jornada y de la gala era crear conciencia de la importancia de la educación en la ciudad. En la organización de la misma colaboraron Ana Peinado y Fernando Ripoll.

La gala contó con las colaboraciones y actuaciones de la Escuela Municipal de Música, la Academia de Danza Lola Navas, el Consejo de Infancia y Adolescencia y la Red de Centros Educativos 'Cieza Educa'.


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