Ayuntamiento

Frente común del Pleno para salvar las olmedas

Cieza.es | 9 de noviembre de 2017 a las 10:29

El Ayuntamiento de Cieza, a propuesta de CCCi, ha decidido instar a la Dirección General de Medio Natural la poda urgente y tratamiento efectivo de la olmeda del Maripinar tendente a la mejor garantía de seguridad y conservación de la misma y a la seguridad de las fincas colindantes, de los usuarios de éstas y del tráfico rodado y pedestre de la carretera comarcal que abraza.

El acuerdo, adoptado por unanimidad en el pleno ordinario de noviembre, celebrado este martes, incluyó, a petición del PP, una enmienda de adición pidiendo el compromiso municipal para realizar igualmente un estudio sobre el estado del resto de olmedas de Cieza, ubicadas en Ascoy, Cañada de la Horta, y Paseo Ribereño, entre otros lugares, con el fin de proceder al saneamiento y poda, si fuera necesario, en un breve espacio de tiempo.

El concejal independiente José Luis Vergara defendió que "el magnífico porte de la olmeda del Maripinar - Los Nueve Ojos, que es la mejor postal de entrada a Cieza, viene sufriendo en los últimos años un considerable incremento de la plaga producida por el insecto galeruca, que a menudo deja interrumpida la fluidez de la savia, atacando desmesuradamente toda la foliación de los árboles; y eso unido a un estrés hídrico de gran magnitud por la sequía del último trienio".

Explicó que "la desastrosa conjugación de ambos elementos devastadores está menguando peligrosamente la capacidad de nutrición, y por lo tanto de salud vegetal, de múltiples ramas, especialmente de muchas de mediano y grueso calibre de disposición cuasi horizontal. Los efectos ya se han podido ver con el desprendimiento de algunas grandes ramas de estos olmos que lindan con numerosas fincas minifundistas de la huerta tradicional ciezana, que, además de minúsculas explotaciones hortofrutícolas, cumplen la necesidad anímica de segunda residencia de docenas de familias los fines de semana. Lugares de esparcimiento y recreo muy frecuentados por personas de edad avanzada y niños de pocos años. A este respecto hemos podido comprobar la rotura de tres grandes ramajes afectando a dos fincas consecutivas, destrozando el vallado en un caso y cayendo, en otro, a un metro de una pequeña casa de campo. Por otro lado la olmeda está situada en una carretera comarcal de cierto tráfico por ser paso a numerosas explotaciones agrícolas, a parajes singulares de turismo y ocio y la conexión natural con el noroeste murciano, además de muy frecuentada los fines de semana por ciclistas y atletas".

Vergara coligió que esta situación obliga a, "de manera urgente, proceder a una poda de seguridad y saneamiento del arbolado que minimice cualquier riesgo de caída de ramas, tanto en la carretera como en las fincas limítrofes, en la certeza de que esta actuación resulta imprescindible tanto para las personas como para el propio arbolado, disminuyendo suficientemente los numerosísimos capilares de savia que ahora soporta y que, en algunos casos están convirtiendo a parte del ramaje en meros 'leños' peligrosos".