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Patricia Dato: "No concibo la música sin pasión"

Cieza.es | 12 de abril de 2017 a las 11:19

Aunque la soprano ciezana se incorporó a la dirección de la Coral Ars Nova a principios de noviembre para preparar el Concierto de Navidad, es precisamente ahora cuando comienza a verse su trabajo en este grupo en el que el flechazo fue mutuo. Tarde o temprano, tenía que ocurrir porque coro y directora estaban predestinados a encontrarse.

Con el sentimiento del deber cumplido y con la enorme satisfacción de haberse sentido durante esta primera etapa en la Coral Ars Nova "como en mi propia casa", Patricia Dato Carrillo está encantada con el próximo concierto de coros de ópera que estrenará en junio, un proyecto hecho por hombres y mujeres que creen en lo que están haciendo. No es nada extraño que ella hable con muy creíble entusiasmo del resultado.

El caso es que siete meses de dirección musical dan para mucho, se llamen éxitos de público como el Concierto de Navidad y el Réquiem de Mozart, muchas horas de ensayo, sorpresas e incertidumbres. No faltaron problemas de todo tipo, o para mejor denominarlos, pequeños contratiempos. De tal cúmulo de situaciones y vivencias dice conservar "una sensación muy buena. Me han acogido muy bien, y tienen mucha confianza en mí. Son capaces de hacer frente a mis locuras".

Muchos conocedores de su trayectoria al frente de los coros de la Asociación Amigos de la Zarzuela de Abarán coinciden en señalar la importancia que concede Dato a los vocalistas. En sus conciertos llama la atención el hecho de que ningún miembro del coro está mal desde el punto de vista de la interpretación, y en eso algo tendrá que ver la directora. "Al llegar a la Coral Ars Nova observé problemas técnicos en las voces que, poco a poco, hemos ido corrigiendo con el trabajo vocal".

El material esencial de este trabajo colectivo son sus voces. Su talento es siempre la fuerza inspiradora de esta profesora de canto. Confiesa que de ellos ha aprendido mucho: "Lo hago todos los días. Hay mucho talento y sobre todo ilusión. Y yo que soy una entusiasta, mejor". Asegura que una de las reglas de la coral a la hora de poner en pie cualquier montaje o concierto es que las ideas están por encima de todo.

Los espectadores son el objetivo principal de Patricia Dato. "Mis conciertos siempre piensan en ellos. Yo siempre pienso en lo que le puede interesar. Me gusta hacer feliz a la gente con mi trabajo. El canto coral debe lograr la comunicación con el espectador, interesarle". No obstante, en el transcurso de la entrevista, da muestras de ser una persona "moderada, razonablemente apasionada". La música incluso le ha enseñado a ser mejor persona y a pulir su sensibilidad.

Ella, que despliega un discurso sobre su amor a la música y el apoyo a las iniciativas culturales como la que lleva entre manos, habla también de su próximo recital de coros de ópera. "Al principio fueron un poco escépticos, pero después aceptaron con agrado. He de confesar que me gustaría que fueran más valientes a la hora de plantear los repertorios. Hay que intentarlo. No somos profesionales, pero la música está escrita para interpretarla".

Un trabajo del que la directora se muestra muy satisfecha, "porque no son obras fáciles". 'Va pensiero', de Nabuco; 'Barcarola', de Los Cuentos de Hoffman; 'Las danzas guerreras', de El Príncipe Igor; 'La marcha nupcial', de Lohengrin; 'El coro de gitanos', de Il Torvatore y 'Coro a boca cerrada', de Madame Butterfly, son algunas de las partituras sobre las que Ars Nova verterá toda su ilusión de abordar coros de ópera pocos frecuentes en este tipo de formaciones musicales y que no se interpretan habitualmente.

Con una impecable expresión, la entrevistada formula pensamientos profundos sin armarse en retóricas que oscurezcan su compromiso musical. Cree que la mujer no dirige de una forma distinta. Sin embargo, admite que "en mi caso soy una persona muy sensible, y eso puede hacer que dirija de una manera diferente. Es por la sensibilidad, es decir, la forma de sentir la música. Probablemente con mayor pasión. No concibo la música sin pasión".

Ilusionada, feliz por el momento que atraviesa y decidida a disfrutar de esta nueva etapa musical, solo tiene una queja dirigida a los programadores de los teatros públicos de la Región de Murcia, que no incluyen a las corales en los carteles. Cree que tienen que ser coherentes puesto que su función es un servicio público y han de pensar en lo que necesita la sociedad y arriesgar. En su opinión, "hay una falta de comunicación".