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Ricardo Morcillo: "Espero que sirva para cambiar la forma de producir energía eólica"

Cieza.es | 12 de abril de 2017 a las 11:03

El peculiar momento 'eureka' de este emprendedor ciezano llegó cuando caminaba por su finca. Al percatarse de la topografía del terreno y el viento persistente tuvo una epifanía, que desarrolló en el proyecto de construcción de un aerogenerador cuya patente será comercializada a nivel internacional.

Al cabo de trece años de esfuerzo sobrepuesto a la carga de la crisis económica, Ricardo Morcillo (Cieza, 1956) culmina su gran proyecto sobre un generador eólico alternativo a los sistemas convencionales, una lección de inventiva que refleja conocimientos y destrezas madurados a lo largo de toda una vida.

Desde el principio de la crisis, este inventor ciezano apostó por el espíritu emprendedor como la mejor palanca para desbloquear la salida de este interminable túnel. Para defender, por enésima vez, el "espíritu emprendedor" como camino certero hacia el empleo y la creación de riqueza. Confiesa que con aquella idea y la tenacidad con la que empezó junto a su familia no pensaba llegar tan lejos.

No debe de resultar fácil concebir una idea innovadora, ni aún menos hacerla viable. Pero lo realmente complejo y excepcional es convertirla en una realidad. Ese prototipo existe: es netamente ciezano y se llama RM 400. Su singular y característico diseño se basa en el aprovechamiento eólico del efecto túnel y el efecto colina que son efectos aceleradores del viento provocados por la orografía del terreno.

"Este sistema es más fácil y sencillo de fabricar. Y lo mejor es que se puede instalar en cualquier sitio", explica acerca de su invento cuya ventaja respecto a los molinos convencionales es el bajo impacto sobre el medio ambiente y un menor coste de producción. "En la actualidad fabricar un aerogenerador de triple pala cuesta un millón de euros para generar unos 1.000 kilowatios. Nosotros hemos bajado los costes a prácticamente la mitad", asegura.

Otra de sus características es que las dimensiones de las palas, oscilantes e integradas en una estructura de baja altura, evita que las aves puedan colisionar con éstas cuando están en movimiento, algo frecuente con los actuales sistemas. También cuenta con más ventajas. Y es que necesita menos espacio que los actuales molinos, lo que también contribuye a bajar los precios de instalación. Posee una mayor vida útil que un aerogenerador normal, un menor coste de mantenimiento y flexibilidad productiva.

No es fácil llevar a la práctica una iniciativa empresarial de este tipo, pero Morcillo lo hace con el bagaje de experto muy fogueado desde que, hace más de treinta años, cursó estudios de formación profesional en Francia. Sobre ello, habla como inventor y diseñador, pero también como tornero y fresador, y sorprende al entrevistador con revelaciones muy interesantes: "Todo ha salido de mi propio taller".

Con la inminente comercialización de la patente y la conexión del prototipo a la red eléctrica antes del verano, está preparado para generar hasta 400 kilowatios/hora y su precio de construcción no supera los 250.000 euros. "Por eso creemos que nuestro invento puede ser interesante porque permite que muchos pequeños empresarios e incluso familias puedan disponer de un aerogenerador en su casa del mismo modo que ahora la gente tiene placas solares".

La "fábrica de la luz", como cariñosamente llama Morcillo al prototipo experimental, cuenta con una altura de 20 metros y una potencia instalada de 300 kilovatios. Se trata de una impresionante construcción que se asemeja a un caparazón con un molino de triple pala, cuyo peso alcanza los 35.000 kilos. Su armazón metálico en color verde le da un aspecto fantástico cuando brilla el sol sobre su revestimiento.

Sobre esta parcela está parte del futuro de varias decenas de inversores. Recuerda los tiempos en que se construyó el prototipo, con participaciones de 1.000 euros cada una para cubrir los 300.000 euros que costaba la operación, y que "en poco tiempo a la venta se cubrió una buena parte. Ahora mismo estamos en busca de socios para realizar una ampliación de capital".

Trabajar en equipo, creer en una idea, en la innovación, en el compromiso. Esforzarse al máximo, escuchar, mejorar cada día. Hacer que las cosas sean posibles. Esa ha sido la actitud del equipo de personas que ha hecho posible el Sistema Eólico Morcillo. Pero, si todo marcha bien según lo previsto, el aerogenerador levantado en el paraje de Los Morrones tampoco será por mucho tiempo el único en Cieza.

El proyecto de aerogenerador no ha contado con ninguna ayuda o subvención. Es un apoyo que siempre viene bien, pero sobre todo en tiempos tan difíciles como los presentes: "Son malos momentos para afrontar una empresa de esta envergadura aunque en la actualidad ya hemos conseguido buena parte del capital necesario". Pero más importante aún para que los inversores confíen en este proyecto es que "no hay ninguna herramienta de energía eólica de eje horizontal como la nuestra".