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¡Viva San Bartolomé!

Cieza.es | 18 de agosto de 2015 a las 13:25

Todo volvió a ser como de costumbre en el traslado procesional de San Bartolomé por parte de su hermandad cuyos miembros ataviados de huertano evocaron un tiempo de zaragüelles, refajos, esparteñas, delantal y corpiño. Seguramente no habrá un reencuentro tan esperado con el patrón de la ciudad como éste del 15 del agosto, en el que los ciezanos se citan con una secular devoción popular.

Alrededor de las ocho y media de la tarde, la sagrada imagen abandonaba su ermita bajo los acordes del himno de España, interpretado por la Banda Municipal de Música bajo la dirección de Ginés Martínez. Los aplausos y vivas al santo se prodigaron tanto a la salida de la comitiva como a lo largo del recorrido.

Allí, en la placeta del Santo, le esperaban sus fieles, representantes de la Corporación Municipal con el alcalde a la cabeza, Pascual Lucas, el pregonero de la feria de este año Antonio Jesús Yuste, la presidenta de la Hermandad de San Bartolomé, Laura Villa; la vocal de Formación de la Junta de Hermandades Pasionarias de Cieza, Josefina Aroca, y la sargento-jefe de la Policía Local, María José Hernández.

Los cofrades portaron a hombros la imagen del patrón en el trono diseñado y realizado en 1954 por Manuel Juan Carrillo Marco. Se trata de una plataforma de base cuadrangular primorosamente decorada y ornamentada con cuatro jarrones florales. En la peana se refleja la simbología alusiva a la historia de Cieza: el escudo en la parte frontal, la iconografía del santo compuesta de cuchillo, palma y evangelio, la leyenda de la muda en el lateral derecho y el milagro del sudor del patrón en el izquierdo.

Un año más, San Bartolomé ya está en la basílica de la Asunción, donde permanecerá expuesto al culto durante toda la feria. Posteriormente, el 31 de agosto, la sagrada imagen regresará a su ermita, no sin antes brindar algunos de los momentos más entrañables del traslado procesional como la bendición de los campos y la huerta como manda la tradición. Siempre fue así. Y esperemos que siempre sea así.